Gestionando los stop-loss en el trading

Uno de los grandes mitos que existe en este mundo es el de los stop-loss en el trading. Quizás porque se trata de esas cosas que todo el mundo dice que usa pero que al final casi todos acaban por saltarse sus propias reglas.

El uso de los stop-loss en el trading me recuerda al uso del cinturón antiguamente cuando todo el mundo asentía de que ir sin cinturón era malo, pero que al final nadie acababa poniéndoselo.

Bien con los stop-loss en el trading sucede exactamente lo mismo y los resultados son igual de dramáticos que el no usar cinturón en el coche. Si quieres evitar más de un disgusto te invitamos a que sigas leyendo.

El stop-loss en el trading como elemento de seguridad pasiva.

¿Recordáis en la auto-escuela cuando aprendíamos los diferentes tipos de elementos de seguridad en un coche?

  • Los elementos de seguridad activa.
  • Y  los elementos de seguridad pasiva.

Tal como sucedía en el caso del cinturón de seguridad o el Airbag, nuestro stop-loss en el trading estaría englobado dentro de los elementos de seguridad pasiva que nos ayudarán en caso de “accidente” (no acertar en nuestra estrategia), que la situación no se agrave y acabemos en la cuneta mal parados.

Es por esto por lo que debemos siempre aplicar unas normas básicas de seguridad en cualquier sistema de trading, dado que no existe el sistema perfecto que funcione el 100% de las veces. Es mejor tener un sistema de trading con un porcentaje de aciertos del 35% y con un uso correcto de los stop-loss y toma de beneficio, que otro que tenga un 80% y que tenga una gestión de capital y gestión del riesgo nefasto.

Mecanismos para situar el stop-loss en el trading

Dentro de los propios mecanismos que usamos para situar el stop-loss, podemos identificar una serie de estrategias que nos ayudarán a determinar donde situar un stop de pérdidas correcto para que nuestra curva de ganancias sea más suavizada y estable con el paso del tiempo.

En base a lo comentado, muchos analisitas y expertos en gestión de capital, desarrollaron diferentes técnicas de gestión de capital y del riesgo especialmente estudiadas para que podamos configurar correctamente nuestros stop-loss.

Calculando un riesgo máximo por operación dispuestos a asumir

Una de las formas más comunes de situar el stop-loss en el trading, es mediante el cálculo de la distancia a situar el stop-loss atendiendo a la cantidad máxima dispuesta a arriesgar en caso de que la operación sea contraria a lo que pensábamos.

Esto se traduciría en que si no queremos perder más de 100 € en cada una de las operaciones de trading, por ejemplo pues lo traduzcamos a puntos, ticks o pips (dependiendo del mercado y la posición).

Otro de los mitos de situar el stop-loss en el 2% de nuestro capital

Este es quizás el método más conocido dentro del mundo de los traders, seguro que más de uno ha oído hablar del famoso 2% de riesgo por operación.

Esto significaría que no se debe arriesgar más del 2% del capital de una cuenta destinada al trading. En un caso práctico, si disponemos de una cuenta de trading de 10.000 €, no debemos arriesgar más de 200.

Esta regla será aplicada a cada una de las operaciones que realicemos, y la verdad es que ha despertado siempre ciertas suspicacias, porque no es lo mismo arriesgar un 2% de una cuenta de 10.000 € que un 2% de una cuenta de 100.000. Obviamente este sistema es aceptable, pero no es escalable para capitales mayores (el típico problema de modelados lineales y exponenciales).

Desde luego, el 2% debe ser tomado con cuidado a la hora de gestionar los stop-loss en el trading dado que deben hacerse diferencias pruebas de backtesting para establecer que porcentaje nos daría una curva de equidad mejor (0,6%, 1%, 1,5% etc…) Y con estos resultados ir readaptando nuestro sistema al capital disponible de forma dinámica.

Situar el stop-loss en base al calculo de la volatilidad

Quizás otro de los grandes desconocidos dentro de los stop-loss en el trading, sea el stop-loss calculado por la volatilidad o mejor dicho a través del indicador ATR.

Esto nos ofrecería una perspectiva mayor en el money-management y risk management mayor, porque tendremos el stop-loss situado a una distancia calculado y proporcional al ATR del momento.

El por qué es tan recomendable este tipo de gestión de pérdidas, es porque podemos contemplar y adaptar nuestra pérdida máxima por operación a las condiciones de volatilidad en el mercado y evitar o bien situar nuestro stop demasiado lejos, o por el contrario, demasiado cerca haciendo que salte antes de tiempo.