Hablando de las tarjetas de crédito

Dentro del espectro de las tarjetas de crédito que tenemos los consumidores hoy en día, hay que reconocer que hay un sin fin de productos que se esconden tras este familiar trocito de plástico que forma parte de nuestro día a día.

No, hoy no vamos a hablar de las tarjetas black, esto se lo dejamos a los medios de comunicación 🙂

Aunque no lo parezca, detrás de un simple contrato que se firma con cualquiera de las tarjetas de crédito disponibles a través de diferentes entidades bancarias, existen una gran variedad de servicios que van anexos o no de cada una de estas tarjetas.

 Diferentes formas de ver lo mismo a través del uso de las tarjetas de crédito

tarjetas de crédito conceptos a considerar
tarjetas de crédito conceptos a considerar

Os habéis puesto a pensar que cantidad de comisiones pagáis cada año en movimientos de tarjetas (ya sea en cajeros, pagos por internet, pasarelas de pago etc…)

Pues os invito a que hagáis un repaso, los bancos online muchos de ellos ya lo hacen por nosotros como el banco online ING Direct. Y comprobéis la cantidad tan grande de dinero que se nos va bien por comisiones o bien por exceso de consumo por no tenerlo controlado.

Uno de los trucos que podemos tener siempre presentes a la hora de gestionar nuestro propio capital que gastamos desde nuestras tarjetas de crédito ya os lo hemos dicho, se puede ver un informe gráfico desde nuestra misma gestión en Internet.

Quizás lo primero en lo que nos fijemos como consumidores, es en el límite de crédito que nos dan asociado al uso de estas tarjetas de crédito emitidas por diferentes entidades, lo que debemos prestar especial atención es realmente en los gastos derivados del uso de este tipo de tarjetas de crédito y sobre todo el TAE.

Pongamos un ejemplo a través de una comparativa de tarjetas que hemos encontrado por Internet:

formas de diferenciar los tipos de tarjetas de crédito
formas de diferenciar los tipos de tarjetas de crédito

Como podemos ver la mayoría de este tipo de tarjetas de crédito, ofrece una flexibilidad más o menos amplia para pagar las deudas dependiendo de nuestro gasto. Otras posibles ventajas que suelen ofrecer este tipo de productos es que aunque la mayoría de nosotros no lo sepa, muchas de ellas tienen adscrito un seguro de accidentes (depende de la tarjeta que contratemos).

Otras además pueden tener anexas al derecho de contratación, un seguro de accidentes para el titular de la tarjeta de crédito e incluso promociones, descuentos en gasolineras etc…

De igual modo, no debemos quitar ojo al interés fraccionado que iremos pagando por cada crédito que hagamos uso de este tipo de tarjetas, dado que muchas veces empezamos a hacer cuentas justo al final del mes cuando ya nos encontramos con “el susto en el cuerpo”.

Y tu ¿usas este tipo de productos o te tienes que atar las manos como mucho de nosotros? 🙂