Momento motivacional

Siempre hay momentos en los cuales uno se encuentra vacío, en esos momentos uno debe pararse en mitad del camino e interiorizar todas las vivencias, experiencias en definitiva conocimientos que nos hemos encontrado por el camino. Ese momento motivacional es importante para el desarrollo de cualquier persona en especial para nuestro constante aprendizaje de la escuela de la vida.

En una de estas paradas en el camino, cada uno de nosotros debe evaluar si las decisiones que ha tomado en cada uno de los pasos que ha dado en esta dura marcha han sido los correctos y si han causado un sacrificio sin recompensas positivas que también las necesitamos para sentirnos realizados.

¿Es demasiado tarde para cambiar de camino? ¿Debemos ser esclavos de nuestras decisiones tomadas desde la inexperiencia?

Por supuesto que no, en un plano más empírico y más próximo como un trabajo o unos estudios que estemos cursando, debemos ser críticos con nosotros mismos y plantearnos si realmente amamos cada segundo que dedicamos a esa tarea, dado que gracias a esa excelencia, podemos generar algo precioso y único, pero para ello debemos depositar en cada segundo de nuestra tarea nuestro entusiasmo, cariño y dedicación

Steve Jobs uno de los grandes visionarios que hemos tenido en la era de la información.
Steve Jobs uno de los grandes visionarios que hemos tenido en la era de la información.

Uno de los ejemplos que siempre pongo es el del gran Steve Jobs, él mismo reconoció que necesitó cambiar de rumbo varias veces pero que sin estos cambios significativos en su vida, no pudiera haber creado lo que creó.  Muchas veces estas circunstancias casi mágicas se dan por coincidencia y otras veces son como consecuencia de nuestra reflexión, por lo que si esas “casualidades mágicas” que nos hacen saltar de un camino a otro no se dan por lo que sea, no te limites a esperar a tu momento. ¡HAZLO! Que la maleza no te asuste o desoriente porque cada paso que des hacia lo desconocido será el principio de tu nuevo camino. TU CAMINO.

Entonces, ¿cuándo sabremos que es el momento de cambiar nuestra vida?

Es una respuesta que solo nosotros podemos respondernos a nosotros mismos, ¿cuándo el enfermo decide ir al médico? ¿cuándo decidimos comer? pues simplemente cuando lo necesitamos realmente y para eso debemos reflexionar, meditar si realmente estamos llevando una vida gris que necesita algo de color o si por el contrario nuestro camino que estamos recorriendo nos sigue deparando nuevos retos y sorpresas que nos hacen seguir recorriéndolo.

Sólo tú debes recorrer tu propio camino de tu vida. Sólo tú debes tomar las decisiones y decidir que rumbo seguir.
Sólo tú debes recorrer tu propio camino de tu vida. Sólo tú debes tomar las decisiones y decidir que rumbo seguir.

Todos en alguna ocasión nos hemos planteado cómo cambiaría nuestra vida si nos tocase la lotería. Pero la lotería casi nunca toca, y supeditar nuestros planes a que ocurra es engañarnos a nosotros mismos. Cambiar de vida no depende del azar, sino de nuestra voluntad. Depende, por encima de todo, de que nos lo propongamos seriamente y de que, una vez convencidos de hacerlo, seamos capaces de trazar un buen plan, abordando el proceso con el rigor y el método que precisa para que pueda hacerse realidad y no sea una mera fantasía.

Cambiar de vida supone ser capaces de mirarse por dentro y revisar todos aquellos aspectos que no nos funcionan y que nos generan insatisfacción. Supone ser capaces de reordenar todas las piezas para construir un nuevo guión del que nos sintamos responsables y con el que queramos comprometernos.

Somos responsables de nuestras propias vidas. Nuestra conducta es una función de nuestras decisiones, no de nuestras condiciones (Stephen Covey)

Identificar nuestro sueño

Todos tenemos un sueño que nos haría especialmente felices realizar, y que daría un nuevo sentido a nuestras vidas. Identificarlo es fundamental para iniciar el proceso de cambio, pero muchas veces nos es difícil porque nuestros miedos, nuestras dudas y nuestras responsabilidades nos ofuscan y nos impiden hacerlo.

“No inventamos, sino que detectamos nuestra misión en la vida” (Viktor Frankl)

A veces tenemos nuestro sueño muy cerca, y podremos reconocerlo en actividades que realizamos de forma esporádica, o complementaria a nuestra profesión, y que nunca nos hemos planteado como posible opción de vida. Pero no siempre será así. Algunas veces tendremos que ir más lejos en nuestra búsqueda, mirando atrás en el tiempo e identificando aquellas cosas que en nuestra vida nos han hecho especialmente felices.

Pero no todos los sueños que seamos capaces de identificar van a servirnos. Porque para poder cambiar de vida, los sueños han de ser realizables, y esto quiere decir que han de cumplir tres criterios: en primer lugar, que sea una actividad que sepamos hacer bien (es mucho más fácil destacar en algo en lo que tenemos una especial habilidad, que adquirir una mínima competencia en algo que no sabemos hacer); en segundo lugar, que podamos vivir de ello (hemos de descartar ideas románticas que no constituyan un medio de vida, a no ser que la tengamos resuelta), y en tercer lugar, que sea algo que nos haga felices (hacer lo que a uno le gusta es la mejor garantía de hacerlo bien).

Mucho cuidado. consejos útiles para el cambio efectivo de mentalidad

A la hora de plantearse un cambio de mentalidad, conviene ser realista, pues de lo contrario, pueden surgir complicaciones. Si uno se ha propuesto aprender el idioma chino en un mes, lo que resulta materialmente imposible, puede sentirse frustrado cuando transcurra ese tiempo y no se haya logrado avanzar casi nada.

“Buscamos la felicidad en lugares equivocados” (John Powell)

De la misma forma, también resulta inútil proponerse triunfar en el fútbol, si uno no tiene actitudes para ello. Conviene conocer las posibilidades de cada uno. Posiblemente, si uno es muy malo en ese deporte, puede mejorar dentro de su capacidad, con algo de dedicación. Quizás es posible encontrar otro deporte para el que se esté mejor cualificado. Para personas que apenas hagan ejercicio, el mero hecho de establecer una rutina de ir a correr todos los días, puede suponer un triunfo, bastante positivo.

También se aconseja pedir ayuda cuando uno no pueda conseguir los objetivos en soledad. ¿ Y por supuesto, nada de postergar lo que uno se ha propuesto hacer (“ya me matricularé en el curso de Informática la semana que viene”), pues es bueno recordar aquello de “no dejes para mañana lo que puedas hacer hoy”.