¿Qué son los sistemas de trading?

Los sistemas de trading son simplemente un conjunto de reglas específicas o parámetros, que definen de forma inequívoca la forma de operar uno o varios instrumentos financieros con la finalidad de obtener beneficios. Además a través de estos sistemas de trading podremos conocer los puntos de entrada y salida para un activo en concreto.

Según la Investopedia, estos mismos sistemas pueden usar indicadores técnicos convencionales para construir y parametrizar los sistemas que deseemos diseñar y poner en marcha en nuestra cartera de inversión.

algoritmos de trading
El uso de algoritmos matemáticos para definir estrategias de trading cada vez está más extendido.

Algunos de estos indicadores más usados son:

  • Medias móviles
  • Estocásticos
  • Osciladores basados en otros cálculos
  • La fuerza relativa
  • Las bandas de bollinger
  • El ATR
  • El ADX

Estos indicadores a su vez estarán trabajando en armonía con otro tipo de algoritmos basados en modelos matemáticos y de probabilidad con lo que todos en su conjunto pueden actuar como un mismo sistema en beneficio del inversor o trader. Es muy curioso todo este mundo porque vuelve a actuar un sistema de trading como un fractal de los que hablamos tantas veces en los análisis sobre mercados. Estos propios sistemas de trading, pueden trabajar al unísono para componer una cartera de inversión con lo que si tiramos del hilo en cualquiera de las direcciones siempre tendremos un paso más que nos dejará perplejos 🙂

Usar o no usar sistemas. La cuestión.

Por lo tanto podemos afirmar que se trata de un conjunto de técnicas con las cuales, los traders e inversores nos aproximamos a los mercados financieros y que por norma básica nos deben decir:

  • Cuándo debemos entrar con una operación. La señal de entrada.
  • Cuándo debemos salir con una operación. Ya sea por llegar a un nivel de máximo riesgo o por toma de beneficios.
  • El sistema por lo tanto deberá decir con exactitud el punto de entrada y por consecuencia situar nuestro punto de riesgo (normalmente un stop-loss).
  • Con respecto a la recogida de beneficios los hay que ponen un profit correctamente a un nivel, o por el contrario van jugando con un trailing-stop, o incluso una mezcla de ambas técnicas.

Como se puede deducir de estos puntos que hemos puesto, se puede sintetizar en la famosa frase “corta las pérdidas y deja correr los beneficios”.

Este conjunto de reglas para aplicar a un sistema de inversión o trading deben ser respetadas, de hecho, la mayoría de los sistemas que son exitosos en el mercado no suelen darnos más del 50% de aciertos. La gestión de la posición, el riesgo y la ganancia es importantísimo para todos los sistemas en general.

¿Por qué recurrir al sistema de trading? 

algo trading
Trading algorítmico muy usado en modelos de sistemas cuantitativos

Al usar un sistema de trading, es el propio sistema el que marca las decisiones de entrada y salida en el mercado y no tú. Si es verdad que si se trata de un sistema semi-automático seremos nosotros los que tendremos la última palabra de entrar en el mercado (los típicos sistemas que nos marcan con señaes de colores a través del gráfico las zonas posibles).

Los sistemas de trading eliminan la parte subjetiva del operador, y las conjeturas que realizamos influenciadas en cierta manera por nuestro subconsciente a la hora de la colocación de las operaciones y lo más importante, e permite colocar operaciones con una alta probabilidad de éxito. Sin embargo, esto no garantiza un beneficio en cada uno de los trades.

Cuando uno se mete de lleno en el mundo de las inversiones en bolsa se da cuenta de que hay muchas formas y métodos para operar.

Dependiendo de nuestra personalidad como traders e inversores, puede que nos interese operar un sistema 100% automático tal. Esto debería traernos los siguientes beneficios:

  • No es emocional, nuestros resultados no dependerán de nuestro estado de ánimo o habilidad en el momento de ejecutar la operación.
  • Es 100% objetivo y no se presta a interpretación. Es imposible engañarse a uno mismo. Una señal de compra es siempre una señal de compra, da igual que sepamos que mañana se va a publicar un dato relevante del mercado (suponiendo que eso no está incluido en la estrategia) o que pensemos que en esta ocasión la señal no va a dar buen resultado.
  • Tiene pocas reglas. Con un conjunto limitado de reglas (menos de 10 y en ocasiones menos de 5) se puede crear un sistema de trading bastante bueno. El inversor no tiene la sensación de que hay algo que desconoce que le puede influir en las operaciones. Todo está incluido en ese conjunto de reglas. Si con este número limitado de reglas el sistema funciona entonces no hay ninguna necesidad de complicarlo más.
  • Es cuantitativo o “medible”, eso quiere decir que por adelantado vamos a tener una idea aproximada de la evolución de nuestros resultados. Esto es una gran ven-taja por dos razones. La primera es que nos permite estar preparados psicológicamente para los periodos difíciles. La segunda es que disponemos de unos datos de simulación que nos van a permitir implementar estrategias de gestión de capital para mejorar los resultados.

En todos los puntos anteriores se supone que el inversor opera el sistema sin desviarse de él, o lo que es lo mismo es fiel a su sistema. Recalcamos esto, porque lo normal es que sobre todo en los sistemas que requieren ejecución manual, la persona que ejecuta las operaciones si no es lo suficientemente disciplinado, lo normal es que se aleje de las propias normas de su propio sistema de trading. ¿Qué contrariedad verdad? Pues es así, nuestro lado emocional del cerebro no se siente cómodo con planes preestablecidos sobre todo en condiciones de estress y ansiedad.

Que toma todas y cada una de las señales que le marque el sistema. Eso debe ser siempre así porque si uno no sigue su sistema al pie de la letra, para que lo ha probado en datos históricos? En ese caso sus resultados nunca se parecerán a lo que ha simulado. Si uno no sigue fielmente un sistema entonces no tiene sistema.

No todo son ventajas cuando uno decide operar un sistema. Algunas desventajas del sistema de trading son:

  • Los sistemas no funcionan de por vida. Un buen ejemplo es el sistema de las “tortugas” (sistema basado en comprar y vender nuevos máximos/mínimos en el mercado) o el famoso sistema automático FAP Turbo. Un mercado lateral prolongado hizo que el sistema de las tortugas dejara de funcionar y en el caso del FAP turbo, un cambio extremo en las mismas circunstancias hicieron que volaran literalmente miles de cuentas de FOREX. ¿Quién puede operar un sistema que produce pérdidas durante dos años o más? Quién tomará todas las señales al tercer año? El que opera un sistema y se da cuenta de que ha dejado de funcionar debe seguir investigando. Diseñar sistemas es una tarea que nunca termina.
  • No se tiene todo en cuenta. Cualquier evento inesperado en los mercados suele aumentar la volatilidad de estos. Un inversor que sigue un sistema debería ignorar esta nueva información porque se supone que no debe desviarse de su sistema y que esto ya debería estar incluido en los datos sobre los que ha simulado. Evidente-mente esto no siempre se cumple y con frecuencia cuando el mercado reacciona con fuerza muchos sistemas (especialmente aquellos diseñados para un entorno poco volátil) generan pérdidas.
  • Con frecuencia el inversor tiene la sensación de que podría hacerlo mejor sin sistema. Cuando un sistema entra en un periodo de pérdidas o drawdown, el inversor empieza a pensar que no tomaría esta u otras señales, que en su lugar operaría de otra forma. Dependiendo del inversor operar sin sistema podría reportarle más beneficio o no, pero se asume que aquel que ha decidido operar un sistema es porque cree que este sistema le dará mejores resultados que operar sin él.
  • Un sistema requiere tomar todas las señales. Para bien y para mal. Supongamos que operamos un sistema seguidor de tendencias con un 35% de aciertos (bastante típico). Eso quiere decir que el 65% de nuestras operaciones resultarán en pérdidas. Una minoría de operaciones generarán suficiente rentabilidad como para compensar la mayoría de las pérdidas. Si nos vamos de vacaciones o no podemos introducir una orden, y resulta ser de las ganadoras entonces habremos arruinado el sistema solamente por fallar en la ejecución de una orden, ya que los resultados quedarán alterados y hasta que no llegue la nueva operación perteneciente al 35% de ganancias todo serán pérdidas.

En definitiva, operar un sistema no es fácil y no implica el éxito per se, sin embargo sus ventajas pueden hacer que sea la opción más aconsejable para conseguir la rentabilidad de forma regular en la gran mayoría de inversores.

Requisitos de los sistemas

Evidentemente el primer requisito es que un sistema sea rentable en datos históricos. Pero eso no garantiza que vaya a ser rentable en el futuro, y aquí tenemos un error común de razonamiento que es el siguiente:

Un sistema rentable debe tener un backtesting positivo (proporcionar ganancias de simulación), pero un backtesting positivo no implica que tengamos un sistema rentable.

El método científico nos ayuda ante este error común de razonamiento que es pensar que con una o varias simulaciones rentables estamos ante un sistema con poder predictivo o ganador. El método científico nos dice que debemos plantear la cuestión al revés y asumir que nuestro sistema no genera beneficios. Si somos capaces de falsificar esta afirmación con un cierto grado de confianza entonces estaremos ante un sistema rentable. Para ello se asume que el sistema tiene una ganancia promedio nula y si las pruebas indican que no es cierto, que a un determinado grado de confianza (comúnmente el 95%) la ganancia promedio es superior a cero entonces podemos afirmar de forma matemática (estadística) que tenemos un sistema ganador.

Este requisito de tener un sistema fiable estadísticamente es muy relevante, ya que un operador que tenga que elegir entre un sistema con ganancia promedio pequeña pero fiable estadísticamente, y un sistema con gran ganancia pero poco fiable elegirá siempre el primero porque solo tiene que aumentar el tamaño de la posición en el mercado para conseguir un sistema con ganancia elevada y muy fiable. Los sistemas que se operen con dinero real deben tener una ganancia promedio mayor que cero al menos con un 95% de confianza.

Por otra parte, y como hemos visto anteriormente otro requisito importante para los sistemas es que se compongan de unas pocas reglas simples y bien definidas. Si no fuera así sería muy complicado poder supervisar su correcto funcionamiento.

Los tipos de sistemas de Trading

Los sistemas basados en trading 100% automático (no discrecionales), se pueden clasificar en cuanto a su forma de operar o las particularidades de su estrategia para generar señales.

En este caso tendríamos la siguiente clasificación atendiendo a la propia naturaleza de las decisiones de entrada y salida en el mercado:

  • Sistemas seguidores de tendencia o tendenciales. Buscan explotar una tendencia en el intervalo temporal de elección. Hasta que encuentran la tendencia hacen varios intentos así que suelen tener un porcentaje de aciertos bastante bajo, en los entornos del 40%, no obstante cuando aciertan ganan mucho más de lo que pierden (comúnmente el triple o ratio 3:1).
  •  Sistemas antitendencia. Operan de forma contraria a la tendencia, de forma que compran cuando el mercado ha caído y abren posiciones cortas tras subidas. Aciertan bastante, pero a costa de un ratio muy bajo entre las operaciones ganadoras y perdedoras. Un porcentaje de aciertos típico de un sistema antitendencia estaría entre el 60 y el 80%.
  • Sistemas basados en ciclos de tiempo “cíclicos”. Explotan la existencia de ciclos, de forma que la operativa se genera en base a determinadas fechas. Aquí tenemos los sistemas para futuros de agricultura (soja, maíz, algodón, etc) que se ven influenciados por la estacionalidad de las cosechas. También hay sistemas basados en ciclos lunares e incluso ciclos planetarios.
  • Sistemas basados en modelos predictivos. Utilizan las técnicas más avanzadas para anticipar la evolución del precio. Un buen ejemplo son los sistemas basados en redes neuronales que aprenden y se entrenan con los datos históricos hasta conseguir una predicción lo más fiable posible de la próxima evolución del mercado. También existen técnicas matemáticas de predicción con modelos regresivos que sin utilizar redes neuronales hacen predicciones que van ajustando para minimizar el error, como los modelos de autoregresión con medias móviles.
  • Sistemas de ruptura o rotura o si me apuráis “sistemas de breakout” En la literatura en inglés serían los Breakout Systems, que compran cuando el mercado supera un determinado nivel. Estos sistemas aciertan poco pero nunca se pierden una tendencia por su forma de operar. Son una alternativa a los sistemas tendenciales con la ventaja de que nos garantizan la entrada en cualquier tendencia prolongada. Hemos visto ya un ejemplo de este tipo de sistemas cuando hablábamos del sistema de las “tortugas”. En algunas publicaciones estos sistemas se pueden encontrar dentro de la categoría tendenciales, sin embargo aquí se ha preferido hacer una distinción.
  • Sistemas basados en la volatilidad. Se basan en la superación intradiaria de un determinado nivel que asegure en la medida de lo posible que acaba de comenzar una tendencia. Estos sistemas operan mucho pero generalmente son muy rentables. Tienen un porcentaje de aciertos que puede estar entre el 45-65 por ciento.

La forma de evolucionar  y optimizar estos sistemas es bastante compleja y quedaría fuera del ámbito de el presente artículo, con lo que lo dejamos para otra ocasión tratar de que forma se puede optimizar un sistema y tipos de evolución del mismo.

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